Mi amiga Yurena me apareció un día por casa con tres cajas de zapatos. ¡¡Y qué cajas!! A cuál peor. Quería que se las escrapease para sus sobrinos. Me las dejó sin más y se fue corriendo diciéndome que me volvía a llamar por teléfono para decirme los nombres.
Y allí me quedé yo mirando las cajas sin idea de qué hacer. Después de coger una de mis cajas de zapatos y forrarla de cartulina, decidí que la zapatería no era lo mío, me daba pena gastar mis preciosos papeles de scrap en aquel soporte tan poco duradero. Así que después de haber hecho mi primera lata reciclada, decidí que a los niños también les iba a hacer una lata de tesoros.
Esta es la primera que hice, que aproveché la ocasión para estrenar mis nuevos sellos de casita. Me costó siete horas de trabajo repartidas en tres días y creo que ha quedado muy alegre.
Todos los dibujos están hechos con sellos, que están dividos en partes (tejado, ventanas, árboles), o embosados (tejado, perro, nubes,árboles) o pintados (puerta azul).